Participar en maratones ofrece una oportunidad única para desafiarse a uno mismo y alcanzar metas personales. Además de mejorar la condición física, el entrenamiento para un maratón fomenta la disciplina y la resiliencia, habilidades valiosas en todos los aspectos de la vida. Con una preparación adecuada, los corredores pueden disfrutar de la experiencia y superar sus propios límites.