Correr maratones no solo es un desafío físico, sino que también ofrece una variedad de beneficios para la salud mental y emocional. Desde mejorar la resistencia cardiovascular hasta fomentar la conexión social, participar en estas carreras puede ser una experiencia transformadora. Con la preparación adecuada, los corredores pueden lograr resultados positivos que impactan su bienestar general.